Un Plan para la Fundación Henry Davis

Fecha: 4 abril, 2019 singlepost-ic

La relación entre la Universidad UTE y la Fundación Henry Davis cumple más de un año, tiempo en el que hemos apoyado con brigadas médicas y capacitación en distintas áreas. En 2019, nuestro aporte se enfoca en tres grandes proyectos que buscan incrementar los ingresos de la Fundación para consolidarla como una institución autosustentable.

Tras una reunión coordinada por el área de Vinculación con la Sociedad, a cargo de su Directora Isabel Ortíz, el pastor Miguel Moreira, Director de la Fundación, fue enfático en agradecer la relación que se ha establecido entre la Universidad y este hogar de acogida, ubicado en la capital ecuatoriana.

“Estamos desarrollando algunos proyectos para que la Fundación tenga la capacidad de auto sustentarse financieramente y también recibir apoyo en otras áreas que necesita para atender de mejor manera a los niños que acogemos, quienes se encuentran en una situación de riesgo”, señaló el pastor Moreira.

 

 

Con la ayuda de la Facultad de Ciencias de la Ingeniería e Industrias, a través del profesor Freddy Marín, se planteó una propuesta para exportar aceite esencial de lavanda hacia Holanda, con el cual se verán también beneficiadas las familias productoras de la parroquia Conocoto en la siembra de la planta.

La Facultad de Ciencias Administrativas, con la participación de los profesores María Augusta Maruri y Gabriel Gangotena, maneja estrategias de captación de donaciones y se plantea duplicar el ingreso de nuevos estudiantes al Liceo Cristiano Henry Davis, creado por la Fundación, donde cerca de 80% son niños del Hogar y 20% estudiantes externos. La meta es duplicar el número de estudiantes, pasando de 200 a 400 alumnos.

Actualmente, la Fundación recibe voluntarios extranjeros dos meses al año, procedentes de iglesias cristianas. En este campo, la Facultad de Hospitalidad y Servicios se suma con una iniciativa en el área de hospedaje. Tal como explica el docente de la carrera de Turismo, Carlos Padilla, la idea es incrementar el número de voluntarios cada mes, mediante el mejor uso de las instalaciones. Además de esto, la iniciativa incluye desarrollar rutas turísticas para aprovechar el atractivo de la zona e incidir en la economía local.

“Nos motiva mucho trabajar para esta ONG porque el fin de la clase vulnerable en quienes se enfocan, que son los niños, es lo que realmente nos inspira. No se tiene horario de trabajo cuando estamos enfocados en esas actividades”, expresó el profesor Freddy Marín, docente de la carrera de Ingeniería Ambiental.

Tal como lo relata el sitio oficial de la Fundación, el orfanato fue iniciado por Henry y Dorothy Davis en 1966, misioneros estadounidenses. En ese entonces, recibieron el respaldo del Estado ecuatoriano con la donación de un terreno ubicado en Conocoto para la instalación de este proyecto que por más de 50 años ha brindado un Hogar a jóvenes vulnerables. Actualmente acoge un total de 86 niños y niñas.