Tres universidades aprovechan la realidad virtual en beneficio de sus estudiantes

La Facultad de Ciencias de la Ingeniería e Industrias de la Universidad UTE, en conjunto con la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, PUCE; y CIESPAL, con su aliado Medialab, desarrollan el proyecto “Uso de la realidad virtual para la valoración del nivel de frustración y su manejo en estudiantes universitarios”.

El proyecto inició en marzo del presente año y tiene un tiempo estimado de preparación de 20 meses, con una inversión de 32 mil dólares. La Universidad UTE se encarga del desarrollo Informático, CIESPAL  apoya en el diseño de los entornos de realidad virtual y en el campo de la sociología, y la PUCE,  mediante la Facultad de Psicología y el Centro de Psicología Aplicada, coordina y  financia el proyecto.

El objetivo es medir los niveles de frustración de los estudiantes universitarios a través de la realidad virtual, para darle un entorno más moderno y con sistemas de medición adaptados a los tiempos actuales. Posteriormente, con los resultados obtenidos, se aspira a brindar un tratamiento más adaptado  por parte de los profesionales de la Psicología.

Diego Ordóñez, docente de Informática de la Carrera de Ingeniería en Ciencias de la Computación, Facultad de Ingeniería e Industrias, y representante del proyecto por nuestra Universidad, expresó el interés de las tres instituciones para aportar en el bienestar mental de la población juvenil: “Hay niveles muy altos de frustración y queremos realizar este test y adecuarlo a la modernidad. La idea es aplicarlo a estudiantes, en particular a universitarios”.

Este ensayo, originalmente, se desprende del test de Rosenzweig, que se utiliza desde los años 40. Sin embargo, estudios demuestran que los jóvenes actuales no reaccionan bien a este diseño, razón por la cual, se propone transferirlo a la realidad virtual.

El funcionamiento del sistema es bastante sencillo, explicó Ordóñez: “El aparato está conectado a un computador que corre todo el programa, el visor es lo que le permite sentirse inmerso en la realidad virtual, la persona tiende a sentirse mejor en esta situación y por lo tanto las respuestas son más realistas”.

El test tendrá una duración aproximada de 15 minutos, en este tiempo la persona que lo realiza contestará verbalmente una serie de preguntas que serán grabadas en el sistema. De esta manera, se busca conseguir una respuesta más directa y objetiva.

Aunque el proyecto empezará de forma experimental en estudiantes de pregrado, las tres instituciones académicas continuarán trabajando para ampliar el alcance de este modelo en otros sectores de la sociedad. Aportar es trascender.