LEER Y ESCRIBIR NO BASTA

Fecha: 2 septiembre, 2022 singlepost-ic

LEER Y ESCRIBIR NO BASTA

Cada 8 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Alfabetización y la idea de recordar la importancia de la alfabetización. A propósito de esta fecha, Andrés Hermann, director de la maestría en Pedagogía con mención en Docencia e Innovación Educativa de la UTE, habla sobre ¿qué es un analfabeto digital?

Leer y escribir ya no basta, ¿qué otra habilidad es necesaria en este mundo digitalizado?
Alvin Toffler, un teórico de las comunicaciones, escribió en su libro ‘La Tercera Ola’ que en la sociedad del tercer entorno, los nuevos analfabetos del siglo XXI no serán aquellos que sepan leer y escribir sino los que no puedan manejar el tema de las tecnologías, de la información de la comunicación.

Toffler hablaba no solo de una revolución digital sino de una revolución cognitiva, no hacía falta únicamente manejar las herramientas sino hacer un uso crítico, un sentido didáctico y pedagógico de ellas. Toffler afirmó que los nuevos analfabetos van a ser aquellos que no sepan aprender, desaprender y reaprender. Y todo eso se enmarca dentro de los nuevos desafíos de la economía digital de la cultura mediática, de las telecomunicaciones y todo lo que tiene que ver con la inteligencia de Internet.

¿Qué es un analfabeto digital?
En la cuarta revolución industrial, los nuevos analfabetos digitales son aquellos que no acceden al tema del Internet, pero también no saben hacer un uso crítico y significativo de esa herramienta.

¿Qué implicaciones tiene esa cuarta revolución industrial?
Allí se habla del Internet de las cosas, cuestiones relacionadas con inteligencia artificial. Se suma el tema de la robótica, nanotecnología… Y obviamente, estamos en otro escenario en donde las prioridades van apuntando más allá de lo electrónico.

Tras la emergencia de la pandemia, ¿se redujo el analfabetismo digital?
No necesariamente, más bien se marcó (según datos del INEC, el analfabetismo digital sumó 11,4% en el 2019 y 10,2% en el 2020).

¿Por qué se mantuvo el analfabetismo digital?
Se cree que el acceso a la tecnología genera un proceso de inclusión, pero eso está determinado por el cierre de la brecha digital, cuando los estados generen planes concretos. Como hizo Uruguay, entre el 2006-2007, al priorizar un plan en el que el tema de conectividad tuvo que ver con la parte educativa. En el Ecuador vemos que cada vez la conectividad va ganando espacio, pero por la emergencia (por la covid-19, por ejemplo) no por una prioridad del Estado. Según datos del INEC, en el 2020, el 53,2% de los hogares tuvo acceso a Internet a escala nacional; el 61,7% de la urbana y el 34,7% de la rural.

¿Cómo construir ciudadanos digitales?
El primer paso está en manos del Gobierno, que pueda generar conectividad a través de política pública y creación de marco regulativo. Hay que tomar en cuenta otros actores: universidad, como centro de conocimiento que genere estadísticas para una mirada objetiva de la realidad; sector público, como ente de marco regulativo puede promover el tema de cierre de la brecha digital; sector privado, que dinamiza ese empuje; y actores estratégicos de la sociedad civil.

Hablando de la cuarta revolución industrial, ¿el Ecuador está rezagado?
No creo, hay una Ley Orgánica de Telecomunicación, un Ministerio de la Sociedad del Conocimiento y un Ministerio de Telecomunicaciones, pero todavía se requiere un cierre de la brecha digital. En los entornos urbanos podemos decir que existen buenas condiciones para participar en la cuarta revolución industrial; sin embargo, en los espacios rurales es necesario una voluntad política.

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Dirección de Comunicación y Relaciones Públicas.