Inicia programa de doctorado para docentes UTE en la Universidad de Kursk en Rusia

Fecha: 19 junio, 2018 singlepost-ic

Привет, que se lee ‘privet’, significa ‘hola’ en ruso, y fue la primera palabra que aprendieron los siete docentes seleccionados de la UTE que son parte del programa de auspicio para estudios doctorales en la Universidad de Kursk en el Suroeste de Rusia (UESOR). Este proyecto se formalizó en noviembre de 2017 y, luego de un arduo proceso de selección, inició este pasado 11 de junio de 2018.

«Para la UTE es importante formar PhDs para incrementar la investigación. Es por esta razón que preferimos promover el avance académico de nuestros docentes, con el objetivo de que al retornar generen producción de conocimiento desde la misma universidad», señala Rina Pazos, Directora de Investigación.

Ambas instituciones realizarán un programa de movilidad de docentes de la UTE, para fomentar la formación académica e investigativa, en el cuál se receptarán aproximadamente 70 docentes que efectuarán sus estudios de Ph.D en Kursk, Rusia. El programa de estudios tendrá una duración de cuatro años.

Por un lado, la UTE cubrirá la colegiatura, licencia con pago y estudios del idioma en Ecuador. Mientras que la UESOR preverá los cupos para los programas de Doctorado y descuentos especiales para la estancia en la residencia universitaria en Kursk. 

Desde noviembre de 2017, los postulantes pasaron por un proceso de precalificación, evaluación y selección basados en un sistema de indicadores. Luego de recibir varias postulaciones fueron siete docentes los seleccionados: dos de la Facultad de Hospitalidad y Servicios y cinco de la Facultad de Ciencias de la Ingeniería e Industrias.

El primer requisito que deberán cumplir, que inició este 11 de junio, es cursar y aprobar por un año el curso de idioma ruso en Ecuador y seis meses de nivel avanzado en Kursk, previo al inicio de sus estudios. Para ello, la UESOR envió a la Docente, Natalia Timonkina, quien imparte clases del idioma extranjero.

«Es una tarea compleja enseñar mi lengua nativa pero a la vez es una experiencia enriquecedora cuando los estudiantes inician a comprender y hablar ruso», explica Timonkina. 

Debido a que el ruso es una lengua indoeuropea de la rama eslava oriental posee un alfabeto y morfología diferente al español. Por esta razón, los estudiantes aprenderán con una metodología inicial y básica, “como si fueran niños”, agrega la docente.

El uso de libros pedagógicos con imágenes, películas y aprendizaje de vocabulario les permitirá, de manera progresiva, entender el idioma y su pronunciación. Los docentes recibirán dos horas diarias durante todo un año para lograr rendir un examen al finalizar, que los certifique con una suficiencia de nivel B1.

“Estamos bastante entusiasmados en aprender el idioma y comenzar el doctorado. Es un idioma difícil pero quiero llegar a dominarlo y hablarlo con fluidez para viajar a Rusia. Es un reto pero lo tomo de la mejor forma”, comenta Pablo Saá, Docente de la FCII y seleccionado para el programa.

Luego de esta primera cohorte de docentes de la UTE, Rina Pazos explica que se realizará una nueva convocatoria para continuar aprovechando los cupos otorgados y sobretodo promover la formación científica de nuestros docentes.