Experto mexicano en gestión territorial visita la Sede Santo Domingo y habla sobre futuros proyectos

En el marco del curso de Administración de Territorios realizado el 29 y 30 de mayo en la Sede Santo Domingo de la UTE, expositores nacionales e internacionales de Cuba y México se reunieron para dialogar sobre el rol de los sistemas de indicadores urbanos en la gestión empresarial del territorio.

Entre ellos se destacó Rigoberto Anguiano, Docente del Instituto Tecnológico Superior de Cajeme de México, quien presentó su libro sobre estos indicadores como herramientas de apoyo  la gestión de las ciudades inteligentes.

Anguiano es arquitecto y líder del Centro de Investigación de Estudios de Marketing y Desarrollo Urbano “EMADU” en ITESCA. Este  grupo científico trabaja en proyectos e investigaciones con los municipios y Cámaras de Comercio de la ciudad Obregón. También es líder del cuerpo académico denominado la Gestión de la Ciudad Sustentable en el Siglo XXI.

Su visita a la UTE se enmarca en el fortalecimiento de relaciones con docentes y grupos de investigación de la Sede para continuar el trabajo en este campo de estudio.

Conversamos con Rigoberto Anguiano para que nos cuente como ha sido su trabajo con la UTE y que nuevos proyectos e investigaciones se están desarrollando.

¿Cómo ha sido su labor con la UTE?

Ha sido una relación muy fructífera especialmente en el intercambio académico, de movilidad de estudiantes y profesores tanto de la UTE y del ITESCA, desde varios años hemos estado trabajando  con temas concretos de investigación, elaboración de artículos científicos  y con la participación en congresos y actividades  que se han desarrollado gracias al convenio vigente entre ambas instituciones.

Uno de los resultados de este vínculo es la publicación del libro sobre sistemas de indicadores urbanos con dos docentes de la Sede. ¿Hay más oportunidades de investigación que permitan trabajar conjuntamente?

La investigación realizada con José Pancorbo y Sonia Leyva docentes de la UTE nos llevó a escribir el libro donde cada uno de nosotros aportó en las áreas de arquitectura, mercadotecnia e ingeniería ambiental.

En esta visita a Ecuador he participado de reuniones con el Gobierno Autónomo Descentralizado Municipal de Santo Domingo y La Concordia y debo reconocer el posicionamiento y apertura que tiene UTE en los municipios, esto es una oportunidad  para generar nuevos proyectos.

Además la visión de Patricio Andino, ProRector de la Sede, es clave ya que hace un esfuerzo en estas actividades para vincular a toda la comunidad académica.

¿Considera que el curso al que fue invitado cumplió con el objetivo?

Efectivamente. Estos eventos son importantes porque nos abren la mente, establecen una visión diferente de la ciudad,  nos ofrece la posibilidad de ver estos espacios y las comunidades desde otras perspectivas. Como Universidad tenemos la oportunidad de poner este conocimiento sobre la mesa de discusión para que las administraciones públicas puedan apoyarse en sus proyectos.

¿Qué semejanzas encuentra entre la estructura territorial de Santo Domingo y Ciudad Obregón?

Hay algunas  coincidencias pero cada ciudad tiene una realidad de acuerdo al contexto del país y la región en la que se encuentran ubicados. Sin embargo, son ciudades que comparten escenarios comunes, que se pueden aprender con estos intercambios y  experiencias. En este sentido puedo dimensionar  que las dos ciudades tienen una  base económica vinculando el sector primario como la agricultura y la agroindustria, además de una ventaja logística que se debe aprovechar.

¿Qué nuevos proyectos están trabajando entre la UTE e ITESCA?

Estamos analizando cómo se desarrolla la tecnología en otras ciudades del mundo para  evaluar las condiciones en las cuales esta se inserta en la dinámica de Ciudad Obregón. Nos apoyaremos en el libro publicado para evaluar el resultado de la llegada de algunos parques tecnológicos y empresas de carácter global en la realidad de los ciudadanos. Junto con los docentes de la UTE vamos a aplicar esta investigación para generar nuevos indicadores,  modelos y herramientas de evaluación  en función a nuestra realidad latinoamericana, específicamente en Santo Domingo y La Concordia.