Evitar errores en la práctica clínica fue el objetivo de un taller dictado por experto internacional en la UTE

En la práctica clínica un acierto o error médico determinan el porvenir del paciente, lo que puede significar la vida o la muerte. En este proceso de toma de decisiones los profesionales de la salud tienen el riesgo de ser afectados por sesgos internos o externos. Para reducir esta posibilidad, existe una herramienta cognitiva conocida como la lógica clínica.

Por ello la Facultad de Ciencias de la Salud Eugenio Espejo y el Centro de Investigación de Salud Pública y Epidemiología Clínica (CISPEC) de la UTE invitó al doctor belga, Jef Van Den Ende, a dictar un curso taller de razonamiento clínico a docentes universitarios de todo Ecuador y funcionarios del Ministerio de Salud Pública (MSP) del 17 al 28 de septiembre de 2018. 

“Nuestro afán es que los docentes, médicos y autoridades del MSP adquieran estos conceptos que les permitirá reducir el número de errores, pruebas diagnósticas y por ende, tratamientos injustificados a sus pacientes”, comentó Daniel Simancas, Director de Investigación de la UTE. 

El Profesor Visitante de la Universidad de Amberes de Bélgica dictó el taller basado en un modelo de razonamiento lógico que desarrolló hace 30 años. “Como médicos clínicos los errores que hacemos, en su mayoría, se deben a sesgos intuitivos. Al evitar cometerlos puedes prevenir diagnósticos erróneos o tratamientos inexactos”, explicó el experto, que ha trabajado en Ecuador desde 1992, como también en Burkina Faso, Ruanda e Indonesia. 

Su modelo tiene un enfoque en los sesgos heurísticos del reconocido psicólogo, Daniel Kahneman. Estos pueden ser entendidos como ‘atajos’ mentales que las personas utilizan para disminuir la sobrecarga cognitiva para invertir menos recursos mentales en los problemas, que a pesar de ser útiles también pueden influir en cometer errores al tomar decisiones.

A través de un entrenamiento de una semana, dos grupos de participantes invitados analizaron casos clínicos y escenarios prefabricados. Los 22 participantes pertenecientes a cinco universidades del país y las Direcciones de Inteligencia de Salud, Estrategias y Normatización del MSP, observaron cómo dichos sesgos personales pueden afectar el diagnóstico y tratamiento de un paciente.

“Solo una prueba puede cambiar por falta de conocimientos o prejuicios. Es así que con la aplicación de pruebas de confirmación y exclusión se amplía el tratamiento y la toma de decisiones que ya no está basada en un solo argumento”, señaló Adriana Granizo, participante y funcionaria del MSP.

El manejo de estos conceptos más la aplicación de umbrales de decisión terapéutica permiten que los médicos cuenten con herramientas más objetivas para la toma de decisiones. “A través de la medicina basada en evidencias es posible evitar que pruebas diagnósticas sean mal utilizadas y conlleven a un tratamiento injustificado”, señaló Simancas, quien recordó que en Estados Unidos en base a resultados de mamografías se han realizado aproximadamente 10.000 mastectomías injustificadas.

Es por esta razón que los pilares académicos de la Facultad son la medicina basada en evidencias, el razonamiento clínico basado en problemas y una política de educación en errores en medicina, con el objetivo de formar profesionales de la Salud con menor probabilidad de cometer los mismos. “Es importante enfocar estas herramientas para la formación no solo de estudiantes sino de docentes que puedan transmitirlo a las próximas generaciones”, agregó el profesor visitante. 

El taller fue parte de una propuesta de formación continua a estudiantes, docentes y profesionales de todo el país. Este es solo uno de los cursos que se realizará en la UTE para apoyar el mejoramiento de los servicios de salud en el Ecuador. 

Luego de las capacitaciones, Jef Van Den Ende, quien además es un experto en Piano formado en Conservatorio de la Universidad Católica de Lovaina, compartió con las autoridades académicas y administrativas de la UTE un concierto en nuestro Teatro patrimonial.