Estudio sobre microbiota intestinal de la UTE fue seleccionado en concurso ecuatoriano de investigación

Por segundo año consecutivo, un proyecto de investigación de la UTE ha sido seleccionado en el Concurso Ecuatoriano de Proyectos en Redes Avanzadas (CEPRA), organizado por la Red Nacional de Investigación y Educación del Ecuador (Red CEDIA). La propuesta del Centro de Investigación Biomédica (Cenbio) de la UTE estudiará los efectos en el organismo de un compuesto producido a partir de un hongo probiótico.

“Estamos trabajando en la vanguardia del conocimiento ya que el estudio de la microbiota intestinal (bacterias que normalmente se encuentran en el intestino) muestra ser un campo prometedor e innovador para el futuro de las ciencias de la salud”, comentó Manuel Baldeón, Director de Cenbio.

Según los investigadores, la evidencia científica muestra cada vez más la existencia de una relación entre las enfermedades crónicas no transmisibles como la obesidad, hipertensión, síndrome metabólico, y cáncer, y cambios en la conformación microbiana en el intestino, asociados especialmente con un incremento de la permeabilidad del epitelio intestinal, tejido celular que recubre el órgano.

“Por lo tanto, es necesario desarrollar nuevas herramientas para estudiar y modificar positivamente el metabolismo y la composición de la microbiota intestinal y de esta manera contribuir a la búsqueda de alternativas de tratamiento para diversas enfermedades”, agregó el investigador. 

Dentro de este contexto son los ácidos grasos de cadena corta (AGCC), como el butirato, que contribuyen al desarrollo normal y mantenimiento del epitelio y del sistema inmune del intestino. Por lo que los investigadores y docentes de la UTE: Linda Guamán, Erika Muñoz, Oswaldo Cargua, y Manuel Baldeon, iniciarán una investigación para manipular genéticamente al hongo, saccharomyces boulardii, con el objetivo que produzca butirato, y evaluar su efecto in vitro en la estructura y función del epitelio intestinal y las células del sistema inmunitario (macrófagos).

“Esperamos que el hongo modificado produzca estos AGCC para influir en la biología del epitelio, mejorando la unión celular para hacerlo más impermeable ante el ingreso de compuestos microbianos nocivos. Además pensamos que esos ácidos se van a absorber y pasar al interior del intestino para tener efectos benéficos en los macrófagos”, explicó el experto.

Desde septiembre del 2018, y durante un año, se establecerá un sistema de cultivo dual de células epiteliales intestinales y monocitos/macrófagos que será utilizado para determinar el efecto del butirato producido por el hongo en la morfología y funcionalidad del experimento. “Este un estudio piloto de biología que nos permitirá abrir nuevos ejes de investigación, con un posibilidad inmensa de generar impactos positivos para la salud”, agregó Manuel Baldeón.

El proyecto se trabajará en conjunto con la Universidad Técnica de Ambato y la Universidad de las Fuerzas Armadas ESPE y es parte de las 15 propuestas pertenecientes a 23 Instituciones de Educación Superior de la XII edición del concurso, cuyo objetivo es financiar proyectos en diferentes áreas de la investigación, desarrollo e innovación que contribuyan a la comunidad científica y tecnológica del país.