Entre Terminator y Wall-E: el futuro de la robótica

La tecnología no se detiene, su avance es exponencial y las trasformaciones de este sector seguirán modificando nuestras vidas en el futuro cercano. Una de las áreas que mayor impacto tendrá en nuestras vidas a corto plazo es la robótica. Si quieres formar parte del futuro y conocer más sobre esta rama del conocimiento, estudiar Ingeniería Mecatrónica es una apuesta fascinante.

Investigaciones publicadas por la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) refieren que el uso de robots será generalizado en el futuro: “la ampliación de las capacidades tecnológicas y la disminución de los costos de los robots han aumentado la utilización de éstos en nuevas actividades. El uso de robots se multiplicó y todo indica que crecerá en los años siguientes”, señala esta Comisión en un informe de 2017.

Por eso, Fausto Freire, docente de la Carrera de Ingeniería Mecatrónica, explica que indiscutiblemente la robótica es una de las disciplinas del futuro. “Todos los sistemas de producción están migrando a la industria 4.0, industria automatizada, interconectada e inteligente. Estos son sistemas mecatrónicos y es el área que tendrá mayor desarrollo a la vuelta de 5, 10 años”.

La Robótica crea posibilidades

“Técnica que aplica la informática al diseño y empleo de aparatos que, en sustitución de personas, realizan operaciones o trabajos, por lo general en instalaciones industriales”, así lo define el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española. La utilidad de la robótica está relacionada con todo tipo de trabajos donde la tecnología modifique la manera de desarrollar una tarea.

La UTE trabaja en su Campus Occidental en la línea de investigación  de mecatrónica, robótica y energías. Dentro de la robótica, por su parte, se desarrollan en la Universidad las áreas de: Robótica móvil, que perfecciona caminadores con ruedas, piernas, equipos para el agua y los atractivos drones, entre otros diseños. Robótica industrial, que desarrolla equipos para la industria y Robótica para rehabilitación, para personas con algún tipo de discapacidad. El profesor Freire indica que además la UTE está incursionando en una cuarta línea más recientemente, la Robótica de interacción con humanos.

Claro está, tales líneas de investigación se cruzan. Sus estudiantes han sido protagonistas de grandes satisfacciones y avances al aplicar sus conocimientos a obras de la robótica para rehabilitación, entre ellas, una silla de bipedestación diseñada en 2018 que permite a las personas en silla de ruedas poder ubicarse temporalmente en posición vertical; un exoesqueleto que permitió a una mujer ecuatoriana en condición de discapacidad movilizarse con mayor facilidad; un rostro con capacidad de imitar emociones humanas y una mano robótica diseñada en 2016, ganadora del primer lugar en la categoría de jóvenes científicos de la Universidad del Estatal del Suroeste de Rusia.

En los pasillos del Campus Occidental, una orgullosa alumna de Mecatrónica, María Fernanda Chávez, nos muestra junto a su profesor Miguel Sánchez su diseño en el que viene trabajando por cerca de 3 meses: un hexápodo o “araña”.

Mira al hexápodo en movimiento:

El equipo cuenta con motores que le permiten controlar el movimiento de cada una de sus patas. “La idea es poderle instalar una cámara y que permita explorar ambientes peligrosos para los seres humanos. Se ha hecho con estudiantes de acá bajo mi supervisión” explica el profesor Sánchez.

“Lo que estamos haciendo es investigación para monitorear lugares donde las personas no pueden ingresar. Esa es la idea. Mediante una aplicación con bluetooth controlo el equipo, que simula todos los movimientos de una araña” cuenta María Fernanda.

Al ver el movimiento de este pequeño robot hexápodo no cabe duda de que los jóvenes de la UTE están desarrollando sus propios modelos de aquello que en algún momento parecía imposible. Desde un robot que, como el famoso Terminator, reconoce las emociones humanas; hasta Wall-E que explora terrenos difíciles buscando señales de vida, toda aplicación es posible y los jóvenes estudiantes de Ingeniería Mecatrónica se forman para ser ellos las manos que nos conduzcan al futuro.