El profesional vinculado con la educación infantil y la educación especial, es un profesional íntegro, con sólida formación científica y humana, capacitado para dirigir mediante las funciones de planificación y organización, ejecutando un proceso educativo, tanto en el campo formal como no formal.
Sus rasgos se consideran como un conjunto de competencias a lograr, están evidenciados indisolublemente en la dinámica del individuo, su dimensión personal y profesional. Estos rasgos se proyectan en tres direcciones confluyentes: el ser (exploración y desarrollo de sí mismo); el saber (dominio del conocimiento pedagógico) y el hacer (desarrollo de habilidades y destrezas necesarias para la acción educativa).